¿En qué consiste la danza de los Derviches?

El ritual (Sema) está compuesta por siete partes, aunque como no he estado al 100% atenta a pesar de los esfuerzos, os lo voy a explicar a grosso modo y con listas, que es lo que gusta (y porque siempre me enrollo demasiado, lo se). Todo muy profesional.

  • El espectáculo comienza como se haría en un funeral: caras largas, hombres vestidos de negro y una oración por Mevlânâ parte en árabe, persa y otra en turco. Se conoce que ni los propios turcos lo entienden, aunque esto también pasa con los rezos del Iman. Esta oración es eterna y, sin saber de su existencia, uno llega a pensar que se confundió de sala, ¿dónde están los bailarines?
  • Entonces, cuando creías que no habías estado más aburrido en tu vida (e incluso recuerdas con cierta envidia a tus compañeros de curro), empieza el festival (fúnebre, no os alejéis de esa imagen): tambores, flautas y otros instrumentos. En su conjunto se llaman Mutrip. También hay cánticos, aunque todo es tristísimo.
  • No obstante, el ritual va cogiendo forma. Los Derviches se levantan (hasta el momento todos estaban sentados en el suelo con la cabeza cabizbaja junto a los músicos), se liberan de la túnica de la muerte y salen a bailar.
  • Primero lo hacen con movimientos suaves con los que van levantando los brazos cual bailarinas. Una vez los tienen señalando al señor, apoyan su cabeza sobre los hombros. Esto también tiene su porqué, y es precisamente para no marearse. Si te fijas, una de las manos está abierta hacia el cielo: a la vida; la otra hacia el suelo: a la muerte, a lo que han dejado. Esto simboliza la unión entre lo finito e infinito.
  • Además de dar vueltas sobre sí mismos, también lo hacen por la pista como si fueran planetas girando por el  universo. En realidad lo hacen por eso. Entre ellos hay un líder, el Seyh, que camina lentamente entre los Derviches con una habilidad asombrosa para no arrollarlos. Este líder es Mevlânâ, o el sol.
  • Los rezos continúan, la mayoría aluden a los profetas, mártires y a las almas. Los Derviches siguen a buen ritmo, cierran los ojos para llegar al Señor. Buscan la perfección, la verdad, vencer el ego y encontrar el amor hasta alcanzar el éxtasis. Luego aminoran la marcha, se vuelven a poner la bata de la muerte y se van. No hay aplausos. Te despiertas de un codazo, bostezas y tú también te vas. Fin.

La danza de los Derviches no es exclusiva de Turquía, aunque en otros países es algo diferente. Por ejemplo, en Egipto es mucho más turístico y colorido; para los turcos es algo más tradicional, aunque también se usa como reclamo turístico. Se dice que el mejor sitio para ver los Derviches danzantes es Konya, ya que es donde tiene la sede la orden, donde murió y se enterró el maestro.